jueves, 7 de abril de 2011

Al mal tiempo...


Podría escribir una oda al mal tiempo. Una elegía si acaso. Pero las plañideras se le daban mejor a Lorca y yo tiro más a la sonrisa obtusa del querido Twain. No digo nada nuevo. Tampoco comparación ni símil, sino recurso facilón cuando no sabes qué contar y crees que ya toca actualizar el escaparate. Este.

Retrocedamos en el tiempo, a pesar de que no deberíamos: desde que me metí en la cama para emular al bigotes de Missouri, hace un mes o más (una vida)... apenas si he salido.

En cuerpo un poco. Pero en alma nada.

Hasta hoy: al haber tenido insomnio (la ojera total, la desesperación) me he no-despertado y no he parado quieto hasta encontrar el alma, alma de cántaro, en el fondo del edredón. Estaba ahí escondida, ahí donde viven los monstruos, como si quisiera acurrucarse junto al gato que no hay. Me la he puesto debajo del cuerpo y me queda genial porque he adelgazado (no dormir fulmina kilos).

Y aquí estoy, en cuerpo y alma.

No quiero saber más de quienes no quieran saber más.

...buena cara

P.D. La banda sonora hoy sólo podía sonar así: GOOD FOR MY SOUL. The Jesus & Mary Chain vuelven a casa.

P.D.2. La foto es, una vez más, de "Where the wild things are". Porque ahora lo entiendo todo.

miércoles, 9 de marzo de 2011

La inmortalidad (o cómo encontré a Mark Twain en Facebook)


La vez que vi una foto de Mark Twain escribiendo en la cama decidí que en tal gesto se encontraba la clave de la inmortalidad: en esperarla tumbado.

Desde entonces no hay quien me saque del pikolín: donde antes sólo dormía, soñaba y (a veces) hasta sacudía las gónadas, ahora escribo, ingiero líquidos y envío solicitudes de amistad. Fumar no fumo porque leí que un día alguien ardió entre las sábanas, calada va, calada viene, víctima de una combustión veloz azuzada por las plumas de dodo transgénico del edre(do)dón de Ikea.

Y eso no es nada inmortal. Más bien mortal. Más mal.

Aunque de momento no he notado ningún síntoma de vida eterna, sí me han crecido los bigotes (como a Twain) he escrito un libro (como Twain no, peor) y he descubierto que en Facebook hasta Twain puede ser tu amigo (aunque él nunca actualiza su estado porque su estado ya se sabe).

Aquí os espero poniendo un huevo.

Me dio la tos y puse dos.

Lo último es de Gloria Fuertes pero el resto es mío.

P.D. Artículo publicado en EL DODO, revista literaria digital de sátira y cultura por amor al arte.

sábado, 5 de marzo de 2011

Virginia


Un fallo técnico precipitó el coma. La clínica se quedó sin red eléctrica justo cuando tres monjas se disponían a bajarla al quirófano. Era una operación de esas que llaman domésticas. Riesgo mínimo.
Pasado un rato, apenas unos minutos, volvió la luz y las poleas del ascensor retomaron su cadencia. Pero ya nada se podía hacer. Comenzaba así una nueva etapa en la vida de Virginia. Un acta de defunción fue suficiente para zanjar el asunto sin levantar sospechas.

Las monjas dirigían uno de esos hospitales en los que las mujeres de los futbolistas se ponían tetas como balones y las viejas glorias la piel tersa cual tambor. Crucifijos en las habitaciones, silencio sepulcral y hermanitas cabizbajas empujando carros repletos de prótesis mamarias. Virginia fue para ellas su mejor conejillo de indias: un bello y joven vegetal siempre dispuesto a probar los revolucionarios avances de la cirugía. Un monstruo.

(La historia es real).

miércoles, 23 de febrero de 2011

El bogavante


Apenas había amanecido cuando el teléfono comenzó a sonar. (Sin tregua). Incapaz de cogerlo, supuse que eran los del concurso radiofónico y que por fin me habían seleccionado para el sorteo del bogavante. Al despertarme, vi la llamada perdida. La oportunidad perdida.

La noche anterior no había cenado, así que imaginé que todo era fruto (fruto o marisco) de una pesadilla, a que quien hambre tiene con calderetas sueña. O que, de haber respondido, el animal estaría ahora esperándome para bailar un agarrado; las pinzas recién limadas y los ojillos negros como el azabache.

Al día siguiente, el teléfono volvió a la carga y lo cogí por si las moscas (moscas o marisco).

Desenlace: madrugón en balde. Un taller de electrodomésticos tuvo antes mi número y la gente aún llama cuando se le rompe la lavadora.


P.D. Nota para mitómanos: la historia es más o menos real.
P.D.2. Mi plato favorito es el arroz con bogavante, creo.

miércoles, 16 de febrero de 2011

El plan Pasolini


"Haré cine cada vez más difícil, más árido, más complicado, y quizá incluso más provocador, para que sea lo menos consumible posible, exactamente igual que con el teatro, que no puede convertirse en un medio de masas, por lo que el texto permanece sin consumir."

Esto lo dijo Pasolini a finales de los 60 y quizá entonces ni sospechaba que la cosa iría a peor. A muchísimo peor. Cincuenta años después, frente a la acumulación de basura pseudocultural sólo queda eso: crear de una manera lo menos consumible posible. El underground para salir a flote, en fin.

Escribir libros que no va a leer casi nadie, incluso escribir blogs que no lee casi nadie, quizá sea una buena foma de comenzar.

Feliz semana.

P. D.: Estupendo libro, inédito hasta ahora, el que acaba de publicar Errata Naturae: Nueva York, de Pier Paolo Pasolini.

P.D. 2.: Más recomendaciones literarias en el Diario de un Bon Vivant.

domingo, 6 de febrero de 2011

Relato: La peste


Hoy me atrevo y publico un relato de esos que voy acumulando en "Mis Documentos" a la vez que los envío a concursos en los que nunca gano. Por lo menos que lo lea alguien. Espero que os guste.

LA PESTE

Mamá ha muerto y nosotras no sabemos qué hacer.
Papá dice que no lloremos, pero eso es muy difícil cuando tienes ocho años (bueno, mi hermana tiene ya diez) y te cuentan que tu mamá se ha ido al cielo. Que no vas a verla más.
Papá insiste en que la vida debe seguir por más que él se pase el día encerrado en su despacho.
Papá nos grita enfadado que no demos vueltas como almas en pena y, aunque no entendemos a qué se refiere, creo que seguimos haciéndolo porque lo repite todo el rato.
Mamá ha muerto y la abuela ya no viene a visitarnos. Nos parece un poco raro porque la abuela siempre dice que no puede estar un solo día sin vernos. A lo mejor es que también se ha muerto, pero imagino que papá nos lo habría dicho. Igual que cuando nos llamó para explicarnos lo de mamá. Lo de que estaba muerta.
Mi hermana tiene diez años y yo ocho. Nos llevamos bien, aunque a veces discutimos por tonterías. Hace un rato nos hemos enfadado porque ella quería entrar en el dormitorio de mamá y yo me he negado. No quiero hacerlo porque papá nos lo ha prohibido. Además, huele fatal. Cuando venga la abuela le diré que eche un poco de su perfume de violetas para que se quite esta peste.
Papá dice que no huele a nada, que sólo digo tonterías.

P.D. La imagen que ilustra el relato es del pintor danés Peter Ilsted, que siempre recreaba atmósferas de terror victoriano. Aunque a veces también me recuerda a Hopper por su manera de plasmar la soledad. El mal rollo en formato cuadro.

martes, 18 de enero de 2011

Libros & Discos: la nueva hornada


Aunque parecía tarea imposible, al final he comenzado el año con algunos de los propósitos previstos. Más de lo mismo, la verdad: nuevos libros para leer y nuevos discos para escuchar. Aquí van.

LIBROS:

Las señoritas de escasos medios, de Muriel Spark (Impedimenta). Después del éxito obtenido (en mi mesilla) por Picnic en Hanging Rock, he decidido seguir con otra dosis de literatura femenina. En este caso con una novela ambientada en los años de la 2ª Guerra Mundial y repleta de mujeres dislocadas y estupendas. Divertido, sí.

Cuatro Dublineses, de Richard Ellmann (Tusquets). La conexión entre Oscar Wilde, Yeats, James Joyce y Samuel Beckett, contada con cierto aire de folletín y un montón de información sobre el germen de su obra. Casi me paso de estación en el metro mientras lo leía, no digo más.

Mutaciones del cine contemporáneo, de Jonathan Rosenbaum y Adrian Martin (Errata Naturae). Compendio de elevadas disertaciones sobre el nuevo panorama cinematográfico, es tan pedante que me encanta. No apto para leer en el metro, pero perfecto para hojear de forma desordenada y subrayando. No habrá quien te tosa a la salida de los Golem.

DISCOS:

Valhalla Dancehall, de British Sea Power. Mi reconciliación absoluta con el pop británico después de unos cuantos años de desinterés (con excepciones). Te dan ganas de no quitarte las Adidas Gazelle, como si recuperaras la adolescencia. Escucha Living is So Easy.

Kaputt, de Destroyer. Dani Bejar, medio canadiense medio granadino, es el mejor descubrimiento crooner del año. Conocía algo de él, no mucho, pero este pedazo de álbum me ha servido para confirmar que es bueno. Muy bueno. Escucha Kaputt (y alucina con el vídeo).

The King is Dead, de The Decemberists. Una ración doble de folk para no olvidar esas raíces sureñas que tanto me gustan, como de haber crecido en un algodonal de Missouri. Si te gustan las armónicas, aquí va Down by the Water. God bless America.

P.D. La foto es un pantallazo del videoclip de Kaputt. Como una peli de Todd Solondz pero en plan flashmob.